Un regalo maravilloso que los ángeles siempre tienen a nuestra disposición es su apoyo incondicional sin importarles la forma en que les hablemos. Ellos saben que muchas veces somos gruñones y claro, también saben de nuestros cambios hormonales y por lo tanto del sube y baja en nuestras emociones; lo único que ellos quieren que sepamos nosotras las mujeres y madres es que están a nuestro lado en todo momento, nos aman incondicionalmente y tienen mil formas de mostrarnos sus mensajes.
Hablar con ellos es más simple y más rico que contarle a nuestra mejor amiga lo que nos pasa, pues además de escucharnos jamás nos juzgan y sus consejos son muy sencillos y muy sabios; eso sí, siempre nos dejan tareas por hacer; tareas simples, pero muy importantes para avanzar positivamente en nuestra vida.
Una paciente mía, Naty, me cuenta una historia muy sencilla y muy cierta; ella jamás había tenido contacto con los ángeles, y después de algunas sesiones conmigo me contó que iba muy tarde para una junta directiva en su trabajo, había salido de una cita en el colegio de su hijo, estaba lloviendo y no conseguía taxi, pues además era hora pico en Bogotá; finalmente, después de pensarlo un par de minutos le pidió ayuda a su ángel guardián y casi que instantáneamente vio un taxi que estaba parqueado al frente de ella y que antes no había visto; le faltaban sólo 10 minutos para llegar a la oficina a tiempo y la ruta generalmente tomaba 20 minutos mínimo. Ella le encomendó nuevamente a su ángel la tarea de llegar a tiempo a la junta y que ninguno de los miembros estuviera molesto; Finalmente llegó a la oficina 15 minutos tarde, todos estaban esperándola en la mesa de reuniones con muy buena cara. Para su sorpresa el reloj de la sala de juntas estaba atrasado 15 minutos, y por lo tanto ella había llegado a tiempo.
Es muy sencillo tener el apoyo de nuestros ángeles, a pesar de cualquier circunstancia, debemos abrir nuevamente nuestro corazón y restablecer nuestros canales de comunicación, aprendiendo a balancear nuestra vida y recobrando el equilibrio pese al estrés del día a día.
En la Terapia con ángeles desbloqueamos todo ese flujo de energía, es un momento único para sentirnos tranquilos, llenos nuevamente de energía y también para escuchar sus sabios consejos.
Para las mamás, profesionales, mujeres y amigas que cumplimos tantos roles al mismo tiempo es importante escuchar a los ángeles, entender que los problemas son oportunidades de mejoramiento y que nosotras tenemos la capacidad de visualizar y crear viviendo desde nuestro corazón; es recordar siempre momentos maravillosos.